Leyendo un blog al que soy medio adicto, leí la noticia de la muerte de Bobby Fischer… y eso me trajo innumerables recuerdos y sobre todo a Mamá Sofía, una de las mejores personas con las que me tope en este camino.Mamá Sofía fue la que me enseño a jugar el ajedrez, a leer e intento (con muy mala fortuna) que fuera un buen declamador de poesia; lo que más logró fue que me apasonaran los libros. De las tardes en las que me enseñaba a jugar ajedrez:- Hay un solo movimiento que puedes hacer… ir al baño o llamar a tu Mamá no es una opción…

– Uhmmm estas mejorando, pero si te viera Vallejo se volvería a meter a su tumba… o tal vez se arrepentiría de hacer poesía…

– Este salio más duro que su tío…

– Bueno un Bobby Fischer no vas a ser… pero puedes ser como uno de esos rusos de por ahi (si ya se no le gustaban los comunistas)

El Gran Bobby se fue, espero que se haya encontrado allá con una de sus más grandes admiradoras, yque esten hablando de ajedrez, realidad, pociones mágicas, poesía, y que le esté contando de mi…

Como dicen los microsiervos… sientanse libres de divulgar la noticia…

Como un recuerdo a ella les dejo con una de sus poesías favoritas y definitivamente una de las mías también…

Hay golpes en la vida, tan fuertes … ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… Yo no sé!
Son pocos; pero son… Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre… Pobre… pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!
Los Heraldos Negros (César Vallejo)
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